HOJA PARROQUIAL DOMINGO XIX del tiempo ordinario


Mejoras en el cementerio.

Como pueden ver no paramos. Así son las cosas. Muchos son los años que hemos ido realizando alguna mejora en el cementerio.
Mejoras que, de ordinario, la mayoría de las veces, son urgentes.
Para algunos son importantes esas mejoras y lo agradecen porque valoran que sus antepasados tengan un lugar digno, es una manera de manifestar el aprecio que les tenemos. Para otros ni se enteran, casi tanto les da una cosa como otra
El hecho es que, a veces, cuando hemos hecho alguna mejora como la que en estos momentos estamos llevando a término que consiste adecentar los nichos que estaban en mal estado lo agradecen y hacen alguna aportación económica para sufragar los gastos. Todas esas mejoras van a cuenta de la parroquia.
Hace ya unos días que allí está trabajando el encargado del cementerio todo el día arreglando los nichos de la parte antigua del cementerio y dejándolo muy aseado. Todavía tiene trabajo para unas semanas.
Cuando vayan al cementerio pasen por la parte antigua y lo podrán comprobar. Es un trabajo de artesanía, es muy lento, hay que ir nicho por nicho, poco a poco y dejarlo todo correctamente
En otros cementerios parroquiales de pueblos pequeños lo que hacen es compartir los gastos con todos los propietarios de los nichos.
Aquí eso no lo podemos hace porque el cementerio es grande, hay muchos nichos y no tenemos la dirección de los propietarios de cada nicho.
Por todo ello pido que los que quieran solidarizarse con esa obra o los que se vean afectadas por estas mejoras aporten su voluntad. Así, entre todos, iremos mejorando poco a poco nuestro cementerio.

Mosén Salvador Ballester

Hace unos meses falleció mosén Salvador Ballester. En paz descanse.
Con frecuencia lo recordamos y añoramos su ausencia.
Antes de morir me hizo saber que tenía un dinero que lo daba a la parroquia para que hiciésemos un cuadro de “EL SALVADOR”, o sea de la “Transfiguración del Señor”.
Esto hace referencia a cuando Jesús en el monte Tabor se transfiguró y aparecieron junto a él Moisés y Elías y esto sucedió delante tres de sus apóstoles que habían subido al monte con Jesús: Pedro, Juan y Santiago.
En ese momento se oyó una voz del cielo que dijo “ESTE ES MI HIJO AMADO, ESCUCHADLE”.
Este hecho la Iglesia lo recuerda y lo celebra el día 6 de agosto. Hay algunas iglesias que están dedicadas a esta advocación.

Mosén Salvador me indicó el pintor a quien debía decírselo y encargarle el trabajo.
A partir de ahí nos hemos puesto en contacto con el pintor que aceptó la propuesta, con el Delegado Diocesano de Arte y con el arquitecto Agustín Lozano que cuando vino el pintor, hace unas semanas, estuvo con él. Le dio un croquis del lugar donde podría estar el cuadro y además hablaron sobre la situación del cuadro, las dimensiones y demás.
Ahora nos ha mandado el pintor el boceto de lo que tiene previsto realizar, para que lo veamos y para que opinemos.
Se trata de un boceto, por tanto, diríamos de un borrador, que está expuesto en la cartelera de la Iglesia para conocimiento de todos. Y al ser sólo boceto no están perfilados los detalles, pero con lo que nos ha mandado nos podemos hacer una idea de lo que será el cuadro.
Este sábado, después de la Eucaristía, lo explicaremos a la gente y responderemos a las preguntas, en la medida que podamos y escucharemos las opiniones de la gente.
A partir de ahí le diremos al pintor lo que tengamos que comunicarle.
Según el pintor que se llama Joan Rebull y es de La Ametlla del Mar (Tarragona) cerca de La Ampolla, donde mosén Salvador estuvo de cura al principio de su ministerio sacerdotal, a lo largo del primer semestre del próximo año podría estar terminado el cuadro.
El lugar previsto para el cuadro es enfrente de donde está la imagen de la Virgen de los Dolores.