Va a empezar el nuevo curso 2019-2020
Ya
se están terminando las vacaciones y los niños y jóvenes van de nuevo a
dirigirse todos los días al colegio o al instituto para formarse, para ir
aprendiendo muchas cosas que les serán muy útiles el día de mañana y también
ahora.
El
tiempo vuela y no hay nadie que lo pueda parar.
Es
importante motivar a los niños y a los jóvenes para que vayan con ilusión a sus
respectivamente centros de estudio, es su misión ahora.
Ha
llegado el tiempo de preparar la bolsa, los libros, el cuaderno etc. para no ir
a la escuela o al instituto con las manos vacías.
Que
este curso que va a comenzar sea muy provechoso para nuestros jóvenes y niños.
Depende,
en gran medida, de lo que hagan ahora así será su día de mañana. O sea, bien
podemos decir, que el mañana está ya ahora en sus manos.
Pidamos
al Señor por todo el personal, tanto del colegio como del instituto, que va a
acompañar a lo largo de este curso a los niños y jóvenes para que sepan
conectar con ellos y que sepan y puedan educarlos bien, formarlos
convenientemente y que los padres sepan implicarse en esta obra tan importante para
sus hijos.
¿Y la catequesis?
La
catequesis parroquial, como venimos haciendo estos años, dará comienzo cuando
se terminen las fiestas. Por tanto, esperaremos a que pasen las fiestas para
empezar la catequesis.
Es
una verdadera lástima que durante las vacaciones apenas si se ha visto algún
niño por la Iglesia, como si nos los hubiesen robado, como si la Eucaristía
fuese sólo para cuando van al colegio y como si cuando no hay colegio ya no hay
misa.
Todos
los días nos sentamos en la mesa con los de casa, todos los días estamos con
nuestros padres, todos los días nos alimentamos… desgraciadamente lo de la partición
a la Eucaristía está perdiendo importancia. Lastimosamente. en bastantes casos,
se reduce sólo para cuando uno se prepara a la comunión y, aun así, sólo para los
días del curso, ¿y en vacaciones qué?
Dentro
de poco iremos ofreciendo las fichas de inscripción para la catequesis de niños
que se prepararán con la catequesis de iniciación cristiana y para los jóvenes
que se prepararán para la confirmación.
Tengan
en cuenta que por una parte está la catequesis semanal con su respectiva
catequesis y los domingos, todos juntos, participamos con miembros de la
comunidad a la eucaristía. Los dos momentos de la semana son muy importantes y
complementarios.
Es
bueno que en la Eucaristía los niños se vean acompañados por sus padres o por
el padre o la madre.
Es
una lástima que el niño se vea sólo/a sin sus padres. Yo no sé qué conclusiones
podrá sacar el hijo o la hija de no ser acompañados por sus padres a la hora de
la misa. Tal vez podrá pensar. “esto es cosa de niños a los mayores no les
importa, cuando sea mayor tampoco yo vendré a misa”.
También
hay que señalar que cada día que los niños vienen a la catequesis comenzamos con
una pequeña estancia en la iglesia, ante el sagrario para que se acostumbren a
hablar a Jesús como a un amigo.
O
sea, que se quiere también trabajar la relación personal con Jesús que tendrán
que ir cultivándola a lo largo de la vida.
Para
concluir, aproximadamente, una vez al mes se ofrecerá a los padres de los niños
un encuentro por la noche para puedan seguir lo que estamos haciendo con los
niños.
Con
los padres de los jóvenes de confirmación también tenemos algún encuentro a lo
largo del año.
A
la hora de la verdad podemos hacer milagros si quieren en la catequesis, pero
si padres, parroquia y escuela no vamos de la mano, mal nos irá.
Que
el Señor y la Virgen del Niño Perdido nos acompañen a lo largo del nuevo curso.
Así sea.