HOJA PARROQUIAL Domingo XXII del Tiempo Ordinario


Va a empezar el nuevo curso 2019-2020

Ya se están terminando las vacaciones y los niños y jóvenes van de nuevo a dirigirse todos los días al colegio o al instituto para formarse, para ir aprendiendo muchas cosas que les serán muy útiles el día de mañana y también ahora.
El tiempo vuela y no hay nadie que lo pueda parar.
Es importante motivar a los niños y a los jóvenes para que vayan con ilusión a sus respectivamente centros de estudio, es su misión ahora.
Ha llegado el tiempo de preparar la bolsa, los libros, el cuaderno etc. para no ir a la escuela o al instituto con las manos vacías.
Que este curso que va a comenzar sea muy provechoso para nuestros jóvenes y niños.
Depende, en gran medida, de lo que hagan ahora así será su día de mañana. O sea, bien podemos decir, que el mañana está ya ahora en sus manos.

Pidamos al Señor por todo el personal, tanto del colegio como del instituto, que va a acompañar a lo largo de este curso a los niños y jóvenes para que sepan conectar con ellos y que sepan y puedan educarlos bien, formarlos convenientemente y que los padres sepan implicarse en esta obra tan importante para sus hijos.

¿Y la catequesis?

La catequesis parroquial, como venimos haciendo estos años, dará comienzo cuando se terminen las fiestas. Por tanto, esperaremos a que pasen las fiestas para empezar la catequesis.
Es una verdadera lástima que durante las vacaciones apenas si se ha visto algún niño por la Iglesia, como si nos los hubiesen robado, como si la Eucaristía fuese sólo para cuando van al colegio y como si cuando no hay colegio ya no hay misa.
Todos los días nos sentamos en la mesa con los de casa, todos los días estamos con nuestros padres, todos los días nos alimentamos… desgraciadamente lo de la partición a la Eucaristía está perdiendo importancia. Lastimosamente. en bastantes casos, se reduce sólo para cuando uno se prepara a la comunión y, aun así, sólo para los días del curso, ¿y en vacaciones qué?
Dentro de poco iremos ofreciendo las fichas de inscripción para la catequesis de niños que se prepararán con la catequesis de iniciación cristiana y para los jóvenes que se prepararán para la confirmación.
Tengan en cuenta que por una parte está la catequesis semanal con su respectiva catequesis y los domingos, todos juntos, participamos con miembros de la comunidad a la eucaristía. Los dos momentos de la semana son muy importantes y complementarios.
Es bueno que en la Eucaristía los niños se vean acompañados por sus padres o por el padre o la madre.
Es una lástima que el niño se vea sólo/a sin sus padres. Yo no sé qué conclusiones podrá sacar el hijo o la hija de no ser acompañados por sus padres a la hora de la misa. Tal vez podrá pensar. “esto es cosa de niños a los mayores no les importa, cuando sea mayor tampoco yo vendré a misa”.
También hay que señalar que cada día que los niños vienen a la catequesis comenzamos con una pequeña estancia en la iglesia, ante el sagrario para que se acostumbren a hablar a Jesús como a un amigo.
O sea, que se quiere también trabajar la relación personal con Jesús que tendrán que ir cultivándola a lo largo de la vida.
Para concluir, aproximadamente, una vez al mes se ofrecerá a los padres de los niños un encuentro por la noche para puedan seguir lo que estamos haciendo con los niños.
Con los padres de los jóvenes de confirmación también tenemos algún encuentro a lo largo del año.
A la hora de la verdad podemos hacer milagros si quieren en la catequesis, pero si padres, parroquia y escuela no vamos de la mano, mal nos irá.
Que el Señor y la Virgen del Niño Perdido nos acompañen a lo largo del nuevo curso. Así sea.